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sábado, 3 de abril de 2010

CARTAGENA/ Los marrajos despliegan su rigor en la noche conmemorando el Santo Entierro


El Tercio del Expolio introduce como novedad el estreno de la marcha 'Expolio de Jesús', compuesta por Adolfo Fernández
02.04.10 - 01:02 -
LA VERDAD CARTAGENA.
El silencio casi sepulcral se hace dueño de las calles del casco antiguo en la noche más triste de la Semana Santa. La Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno rememora el Viernes Santo el Santo Entierro de Jesucristo, en el gran desfile de la Cofradía Marraja. El recogimiento y la solemnidad marcan esta procesión, donde predominan los colores oscuros -salvo el caso de San Juan, de inmaculado blanco, el luto hebreo- y una imaginería impresionante de escultores como José Capuz y Juan González Moreno, entre otros de prestigio.
El desfile se pone en marcha a las nueve de la noche desde la iglesia parroquial de Santa María de Gracia. El trayecto que recorrerán tercios y tronos está formado por las calles del Aire, Cañón, Mayor, Puerta de Murcia, Sagasta, Tolosa Latour, Carmen, Santa Florentina, Parque, Serreta, Duque, San Francisco, Campos, Jara, Aire y de nuevo, la iglesia de Santa María.
La hora de recogida prevista oscila en torno a las 2.50 horas del Sábado Santo, no sin antes recoger las ovaciones de los miles de cartageneros que se echan a la calle, este vez sin temor a la lluvia de otros años.
Los cuatro evangelistas
Los capirotes del Santo Cáliz, con su cruz guía y el trono bocina con los cuatro evangelistas creados por el valenciano Manuel Biot, abren la marcha, seguidos por el tercio de granaderos que este año ha renovado en el tercio de los cadetes herramental, picos, palas, hachas y tizonas.
La agrupación titular marraja, la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, con el trono que lleva la imagen de Capuz a ruedas, sale por delante del Expolio, estrena una marcha titulada 'Expolio de Jesús, compuesta para la hermandad morada por Adolfo Fernández.
Por detrás desfilan la Agrupación de la Santa Agonía y el Cristo de la Lanzada, acompañado por la banda de música de la Academia General del Aire, con sus característicos uniformes militares. Les siguen el imponente tercio de penitentes y el trono del Descendimiento, una de las obras más importantes de José Capuz, que ha sido restaurado por la artesana Ana Sierra. Ésta ha repuesto el dorado de todas las tallas y cartelas.
La Virgen de la Piedad, en su trono a ruedas y con un tercio, abre camino a la Agrupación del Santo Entierro, cuyos miembros estrenan capuces nuevos. También han instalado en los hachotes una nueva iluminación tipo leds. Tras ellos van los soldados romanos, con sus característicos vestuarios en los que se ha repuesto los cascos y los plumeros.
Con el Cristo del Santo Sepulcro salen en la procesión los miembros de la Corporación municipal, así como las autoridades eclesiásticas locales. Cierran el cortejo pasional irán los tronos de María Magdalena, San Juan y la Virgen de la Soledad, a hombros. En total, en esta procesión desfilan 16 tercios, con 12 tronos.


jueves, 9 de abril de 2009

CARTAGENA/ Decenas de personas llenan el centro para ver el arreglo de los tronos en Santa María y el Lavatorio de Pilatos

Hostecar elabora y sirve los platos y alimentos de la Santa Cena
S. M. CARTAGENA/ La Verdad
La iglesia de Santa María de Gracia acogió ayer a cientos de curiosos que se acercaron para seguir de cerca el arreglo de los tronos californios, entre ellos el de la Santa Cena. Este año ha vuelto a colaborar con la agrupación california Hostecar, después de varios años. Tres restaurantes donaron los platos que anoche iban sobre el trono de la Última Cena: El Barrio de San Roque sirvió las trece doradas; Sacromonte, dos salmones de cinco kilos cada uno y la Terraza del Sol, un cordero asado de más de siete kilos y medio. En la mesa en la que los doce apóstoles se despiden de Jesús también pusieron varias fuentes de frutas.
Tras la procesión, toda la comida se habrá guardado para que esta mañana a las diez sea enviada a la Hospitalidad Santa Teresa, centro benéfico al que se le entrega la comida de este trono desde hace más de veinte años.
Pero no sólo la sede de las procesiones cartageneras estuvo hasta arriba. En las calles del centro hubo un continuo ir y venir de gente que se acercaron a los puestos de la calle San Miguel para llevarse algún recuerdo de las agrupaciones. Hubo colas en las taquillas de la calle del Aire y del Icue para comprar las sillas. Y un casi continuo desfile de los judíos californios por las calles más céntricas, anunciando el Lavatorio de Pilatos, típica representación del drama del Pretorio que por la tarde atrajo a turistas y cartageneros hasta el Palacio Consistorial.

lunes, 6 de abril de 2009

SEMANA SANTA CARTAGENA/ La Samaritana ya camina en busca de Jesús

Hermanas de la Agrupación de San Pedro llevan por primera vez sobre sus hombros el trono de la Conversión por un casco antiguo lleno de público
G. M. P. CARTAGENA/ La Verdad
El Domingo de Ramos es día de estrenos. Ayer cientos de niños californios mantuvieron viva esa tradición y costumbre al participar por primera vez en la procesión que conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén a lomos de una burrica. En total, entre hebreos, portapasos y nazarenos, fueron cerca de cuatro mil chavales los protagonistas de la procesión más bulliciosa de la Semana Santa cartagenera.
Muchos participantes estrenaron sus vínculos y compromisos con la Cofradía del Prendimiento. Otros los renovaron en un desfile que estuvo casi cinco horas por las calles de Cartagena y que encabezaban los personajes bíblicos. ¿Quién dijo que los niños no hacen penitencia? ¿Acaso no es sacrificio para un crío pasar un rato largo sin corretear, sin hablar y con las muñecas rotas de mover una palma o una rama de olivo que, al final, a ellos se les antoja pesadísima?
Penitencia también es cargar un trono a hombros, aunque a veces marchas como las interpretadas portentosamente por la banda Sauces -Mektub, en la Puerta de Murcia- hagan más liviano el sufrimiento a los penitentes y más agradable la espera al espectador.
Aliento del público
La Sauces alivió con sus interpretaciones el esfuerzo de un grupo de muchachas -y alguna veterana- de la Agrupación de San Pedro Apóstol, que salieron por primera vez portando a hombros el trono de la Conversión de la Samaritana. Recibieron las ovaciones del público y muchos gritos de «Viva San Pedro» que les vinieron muy bien. Sobre todo cuando a partir de la calle Santa Florentina remetían una y otra vez el hombro bajo las varas buscando la comodidad y la frescura perdida tras un esfuerzo prolongado.
Menos cansados iban los portapasos juveniles de los siguientes tronos a hombros, que daban la impresión de ser más livianos que el de la Conversión de la Samaritana: El sermón de la montaña (Coronación de Espinas), el de la Imposición del Primado (San Pedro) y el de Los Milagros de Jesús (Ósculo).
El público que llenaba las calles del centro histórico ovacionaba continuamente a los críos inmersos en el desfile. A los nazarenos les reclamaban caramelos, postales y también otros regalos más exclusivos, como las insignias de las agrupaciones o los llaveros que otros reservaban para amistades y compromisos.
Seriedad
Penitencia es también que hebreos con apenas cinco años lleven sin rechistar banderines y galas del Santiago, del Ósculo o de la Virgen con impecable seriedad y prometedor estilo. O portar un estandarte como el que ayer estrenó el tercio infantil de la Flagelación: una pieza de terciopelo rojo bordado en oro y plata, con pedrería, por el artesano Ramón Fernández Ruiz, de los talleres San José de Cádiz. El sudario lo dejó diseñado Balbino de la Cerra antes de su muerte.
Impecables desfilaron los niños de la Agrupación de San Juan. Primero, los pequeños del tercio del Discípulo Amado; después, las chicas del Juicio de Jesús, con sus característicos mantos; por último, los niños y algún adolescente del tercio titular, precediendo al trono de la Burrica.
Sacrificio y entrega también pusieron los miembros de la sección de honores de la Agrupación de Granaderos, que ayer cerraron el cortejo con continuos juegos malabares con los fusiles de época que portan.

domingo, 5 de abril de 2009

Semana Santa de Cartagena/ Mil billetes verdes de mil pesetas para salvar la tradición

Se cumplen 40 años de la movilización de cientos de cartageneros para evitar la suspensión de los desfiles por falta de dinero
ANTONIO LÓPEZ CARTAGENA/ La Verdad
«Hay procesiones de Semana Santa». Así es como titulaban los periódicos locales de 1969 el día después de la tradicional Llamada. Y es que hace cuarenta años Cartagena, al igual que ahora, pasó por una de sus peores crisis económicas. Ésta hizo peligrar seriamente que las cofradías sacaran sus tronos a la calle. Entonces la situación fue tan crítica que el propio alcalde de la época, Ginés Huertas Celdrán, se comprometió con todos los cartageneros a sacar las procesiones, aún sin tener el presupuesto que necesitaban: más de un millón de pesetas.
Fue entonces cuando el alcalde hizo un llamamiento histórico a la población. «Dado que el presupuesto municipal para festejos es muy limitado, por las restricciones que impone la austeridad de esta Administración, confío en la generosidad y bien probados sentimientos religiosos del pueblo cartagenero, en que harán lo posible con su ayuda para que las procesiones salgan con normalidad y puedan llevarse a efecto», según se publicó el 17 de febrero del 69 en La Hoja del Lunes.
El llamamiento obtuvo pronto sus resultados, ya que tanto instituciones como asociaciones y vecinos la acogieron «con buen agrado». Todo con el único objetivo de que no se suspendiera la Semana Santa, ya que «las procesiones son de todos y tenemos que sufragarlas entre todos», relató La Verdad en aquel año.
Aquella situación dio lugar a situaciones curiosas. El Cuerpo Municipal de Bomberos comenzó a recaudar dinero por un lado, la refinería de petróleos donó 250.000 pesetas por otro y los cobradores del agua del Ayuntamiento hicieron cupones para venderlos entre los ciudadanos por valor de diez, quince y veinticinco pesetas. Incluso los sindicatos y los empresarios se unieron a la causa.
La 'Marcha Verde'
Pero la generosidad del pueblo de Cartagena no quedó ahí. José María Navas Ossorio, un cartagenero de pro, tuvo la idea de emprender lo que él llamó la Marcha Verde. La campaña consistió en pedir mil pesetas a mil cartageneros para juntar el millón que necesitaban las cofradías. Se especificaba que la aportación debía efectuarse con un billete verde y no en pagos fraccionados.
Pronto se sumaron a la iniciativa el propio Huertas Celdrán, los hermanos mayores de las cofradías Marraja y del Resucitado, José María de Lara y Eduardo Cañabate Navarro, y tras ellos Manuel Duelo Gutiérrez, Juan Montiel Barrancos, Andrés Meca Fernández, así como personajes anónimos que quisieron unirse a toda una lista de cartageneros que hicieron un esfuerzo muy útil para que se pudiera celebrar la Semana Santa con total normalidad.
La campaña tuvo tanta repercusión que hasta el mismísimo gobernador civil de la época, Alfonso Izarra Rodríguez, también donó sus correspondientes mil pesetas.
A todo el dinero recaudado desde que se hizo el llamamiento del alcalde hasta que comenzaron las procesiones, el 29 de marzo, se unieron las 875.000 pesetas que las cofradías recibieron por las sillas.
En total, se llegó a recaudar casi millón y medio, dinero suficiente para poder lucir bordados, túnicas y tronos por la calles de Cartagena. Fue gracias a la Marcha Verde.

sábado, 4 de abril de 2009

CARTAGENA/ Barreiro pide a las cofradías que sean cauce de solidaridad en tiempos de crisis

La Verdad
«De la mano de Pepe Lara aprendí a conocer, entender y querer la Semana Santa de Cartagena», dice la pregonera
«En estos tiempos que vivimos, las cofradías deben ser lazarillos para los procesionistas comprometidos. Guías para encauzar la solidaridad y el apoyo a las personas desfavorecidas. La sociedad lo necesita y está en la base de sus principios». Con esa petición, la alcaldesa de Cartagena, Pilar Barreiro, acabó ayer su pregón de Semana Santa, primero pronunciado por una mujer en la historia de las procesiones locales.
La primera autoridad municipal hizo en poco más de media hora un recorrido por las vivencias de un cartagenero en Cuaresma y Semana Santa. Arrancó compartiendo sus sentimientos del momento en que le propusieron ser pregonera. Habló de esos pequeños preparativos y acontecimientos cotidianos de la Cuaresma que hacen diferente a Cartagena. Y acabó destacando aspectos de las procesiones, de las vicisitudes de las cofradías y de sus impresiones como procesionista.
«No hace falta que recuerde que no nací en Cartagena, que no me apuntaron a una cofradía antes que en el Registro Civil, como es costumbre; que no he vendido lotería para pagarme el traje de penitente, ni sé lo que pesa un hachote cuando se llevan dos horas de procesión. No tengo -prosiguió la pregonera- recuerdos de infancia ni de juventud ligados a la Semana Santa cartagenera. La conocí más mayor, pero tuve un gran maestro, mi suegro Pepe Lara. A él le debo muchas cosas, entre ellas que de su mano aprendí a conocerla, a entenderla y a quererla», dijo.
Regalo al obispo
El presidente de la Comunidad Autónoma, Ramón Luis Valcárcel, fue el encargado de mantener las intervenciones en el acto con el que arranca oficialmente la Semana Santa. Pero de la presentación de la pregonera se encargó el vicepresidente de la Junta de Cofradías, Tomás Martínez Pagán. En su breve discurso, recordó que ser cofrade es algo más que vestir una túnica y pidió a los procesionistas aumentar sus vínculos con sus cofradías. A éstas, el también hermano mayor del Resucitado reclamó que escuchen a todos sus componentes. Cualquier opinión debe ser tenida en cuenta. Asi se hace más grande la familia procesionista y la Iglesia, vino a decir Martínez Pagán.
La Junta de Cofradías obsequió al obispo Reig Pla con un relieve de la Virgen en agradecimiento a su labor pastoral y como recuerdo de su paso por la Diócesis de Cartagena.
Quien también animó a vivir con religiosidad estos días fue la nazarena mayor, Margarita Balibrea Aguado, quien recomendó rezar a la Virgen. Habló de sus vivencias procesionistas y de cómo había asumido un nombramiento que tanta satisfacción le está dando. La nazarena recibió el broche con el escudo de Cartagena y el ramo de flores que le entregó su predecesora, Caridad Cañavate.
El acto concluyó con las palabras del presidente Valcárcel. A diferencia de otros años, ayer no hubo cóctel ni recepción en honor a la nazarena debido a las restricciones presupuestarias.

jueves, 2 de abril de 2009

CARTAGENA/ El vía crucis del Cristo Moreno y de la Soledad del Consuelo abre la próxima madrugada la Semana Santa en España

Cuenta la tradición que la luz del Evangelio entró en España por Cartagena de la mano del apóstol Santiago. Y la realidad es que la Semana Santa española alza el telón anualmente en la misma tierra que dio la bienvenida al apóstol peregrino hace casi dos mil años. El vía crucis penitencial del Santo y Real Cristo del Socorro se convierte en la primera procesión del país recorriendo en las primeras horas del Viernes de Dolores las calles del casco antiguo para conmemorar el misterio de la muerte de Jesucristo y la soledad de su madre, la Virgen María.
Se trata de un cortejo que, por su sencillez, rompe con las características que dan fama a la Semana Santa cartagenera. Ni el orden es un quebradero de cabeza para los penitentes, ni destaca por la luz ni por la composición floral de los tronos del Cristo del Socorro y de la Virgen de la Soledad del Consuelo, imágenes que procesionan. Tampoco hay capas de brillantes telas, sino túnicas de estameña, y los verdugos reemplazan a los puntiagudos capirotes.
La procesión se desarrolla en un clima que invita al rezo de las estaciones del vía crucis, cuyos misterios son proclamados por el capellán de la cofradía desde que el cortejo se pone en marcha en los alrededores de la antigua catedral, hasta que llega con el amanecer a la plaza de San Ginés.
El vía crucis saldrá a las cuatro de la mañana en la calle de la Concepción, minutos después de que los directivos de la cofradía que preside Manuel Martínez Guillén entreguen los nombramientos honoríficos de esta Semana Santa. Este año serán nombrados mayordomos de honor el almirante Emilio Nieto Manso, el vicealmirante Jorge Rosety Fernández de Castro, el contralmirante Fernando de Querol Pagán y el coronel de Infantería de Marina Carlos Julio Rey Vich. También recibirán nombramientos los concejales Joaquín Segado y Rosario Montero; el gerente de Urbanismo, Jacinto Martínez Moncada; y el arquitecto municipal Antonio López da Silva.
La procesión se pondrá en marcha a las cuatro de la mañana para dirigirse hacia las iglesias de Santa María de Gracia y la Caridad, donde se hacen estaciones de penitencia: en el templo de la calle del Aire, ante la Virgen del Rosel; en la iglesia de la Patrona, escucharán la primera misa del día. Después los penitentes afrontarán la recta final del vía crucis, que terminará sobre las siete y media de la mañana en la plaza de San Ginés, donde estuvo la casa del Duque de Veragua, noble que en el siglo XVII popularizó entre los cartageneros la devoción al Cristo Moreno tras curar a su pequeño hijo de una terrible enfermedad.

EL SOCORRO
Procesión
: Vía crucis penitencial del Santísimo Cristo del Socorro.
Salida: Cuatro de la mañana, desde la calle de la Concepción.
Recogida: Sobre las 7.30 horas, en la plaza de San Ginés.
Composición: Despeje, estandarte de la cofradía, alumbrantes, trono de la Soledad del Consuelo, junta de damas y promesas, cruz tosca, mesa de la cofradía y presidencia; y trono del Cristo del Socorro.
Itinerario: calle Concepción, plaza de San Ginés, San Francisco, Campos, San Miguel, Aire (iglesia), Jara, Campos, plaza de San Francisco, Arco de la Caridad, San Vicente, plaza del Sevillano, Serreta (iglesia), Duque y plaza de San Ginés.
Qué ver: Estaciones de penitencia ante la Virgen del Rosel (4.45 horas, en Santa María de Gracia) y a la Virgen de la Caridad (seis de la mañana). Salve de recogida a la Virgen sobre las siete y media.


jueves, 19 de marzo de 2009

CARTAGENA/ Las cofradías reclaman al Ayuntamiento más dinero por el alquiler de las sillas

J. Alberto González /La Verdad/ CARTAGENA
La ayuda, de 45.000 euros, ha bajado un 4o% en dos años
El edil Cabezos negociará con Sillas Gil un aumento
Más dinero. Ven insuficiente que, además del cheque municipal de 226.000 euros para ayudarles a sacar las procesiones, el Ayuntamiento les dé otros 45.000 euros del canon que recibe por el contrato de alquiler de sillas para los desfiles. Las cuatro cofradías de Semana Santa de Cartagena consideran «irrisoria» esta última cantidad, que es un 40% inferior al a del año pasado, y por eso han reclamado a la Concejalía de Hacienda que negocie con la empresa adjudicataria del arrendamiento de sillas una mejora económica que iguale, al menos, los 76.000 euros que percibieron hace dos años.
Tras varios días de polémica, los hermanos mayores de las hermandades (Tomás Martínez Pagán, de la cofradía del Resucitado; Juan Manuel Moreno, de los Californios; Manuel Martínez, del Socorro, y José Miguel Méndez, de los Marrajos) se reunieron ayer con el concejal de Hacienda, José Cabezos. Éste les recibió en su despacho del edificio administrativo municipal y se comprometió a negociar con la compañía adjudicataria, Sillas Gil, incrementar el importe de la concesión.
El descontento de los representantes cofrades se centra en que hace dos años ingresaron 76.758 euros de subvención y este año, 45.000.
Nuevo contrato
En plena crisis económica, y a pesar de la notable caída de los ingresos en las arcas municipales, esta última cantidad es superior en 6.000 euros a la del año pasado, cuando la citada empresa (que también fue la única interesada) rebajó mucho su puja tras las pérdidas que le ocasionó las suspensión de varios desfiles en el 2007 por la lluvia.
En resumen, las hermandades esperaban mucho más. Sus expectativas se basaban en el nuevo pliego de condiciones elaborado por el departamento de Cabezos.
A cambio de un importe mínimo de 50.000 euros, el Ayuntamiento da facilidades a las sociedades interesadas ampliando la vigencia del contrato a cuatro años, incluyendo el permiso para poner sillas en las fiestas de Carthagineses y Romanos, el Carnaval y la Cabalgata de Reyes, y fijando indemnizaciones por la suspensión de los festejos.
En reconocimiento a la labor de los colectivos que organizan las fiestas, Cabezos ha establecido un reparto equitativo de los ingresos: las cofradías reciben un 85%; y el carnaval, Carthagineses y Romanos y una institución dedicada a la infancia, un 5% cada uno.
Varias empresas se interesaron telefónicamente por el contrato. Pero al final sólo la empresa alicantina Sillas Gil ha presentado una oferta. Al no tener competencia, la empresa no vio necesidad de aumentar su puja inicial de 53.000 euros.
¿Un canon ajustado?
De esta forma, se frustraron las expectativas de las hermandades y del propio ejecutivo local, que según fuentes municipales y de los procesionistas había recibido «garantías» de las cofradías de convencer a empresas para presentarse a la convocatoria.
¿Ha sido muy bajo el canon fijado por Hacienda o las aspiraciones de las cofradías eran demasiado elevadas?
Cabezos defiende que ha «cubierto las lagunas administrativas». Y, respecto a la subvención derivada del contrato, afirmó: «El problema no es nunca lo que tú recibes, sino a lo que tú aspiras. Ellos esperaban más, pero sólo se ha presentado una empresa».
En todo caso, el José Cabezos dijo entender «la aspiración y la voluntad de las cofradías» y prometió su «máximo esfuerzo» para ayudar.

lunes, 24 de marzo de 2008

CARTAGENA/ La mañana más luminosa encandila a los resucitados


La Verdad

La Virgen del Amor Hermoso recibió miles de oraciones en el último desfile de Semana Santa, que colapsó de gente las calles del centro histórico
24.03.08 -
PEDRO CONESA

Los tambores que marcan el paso de los penitentes se han silenciado hasta el año que viene. La Cofradía del Resucitado no quiso quedarse atrás del nivel exhibido por el resto de las cofradías durante los desfiles y puso un broche de oro a las procesiones cartageneras. El sol se unió a la fiesta de la despedida blanca y acompañó a la Virgen del Amor Hermoso a iglesia de Santa María, donde sobre las tres de la tarde miles de personas volvieron a colapsar la calle del Aire y sus alrededores para entonar la última Salve de la Semana Santa.

La Cofradía del Resucitado consiguió teñir el desfile de blanco, un blanco radiante que se combinó por momentos con verdes, rojos, azules y dorados. El colorido consiguió llenar de alegría las calles de Cartagena. La única pega fue el viento que molestó a algunos penitentes durante el recorrido.

Durante el desfile hubo momentos de emoción. Sobre las diez de la mañana ya había espectadores arremolinados por los alrededores de la calle del Aire. Buscaban las mejores posiciones, pero la mayoría de sillas cerca de Santa María estaban ocupadas. Esto no enfrió el ánimo del público que quería seguir bajo un cielo sin nubes una de las procesiones más seguidas por los cartageneros.

Nuevos fajines

Según avanzaba la mañana, centenares de personas se fueron animando para seguir en las calles la procesión del Resucitado, que está compuesta por diez tronos y once tercios. El desfile fue abierto por el trono del Santo Ángel de la Cruz Triunfante, portado por setenta jóvenes que estrenaban fajines.

Le siguió la soledad del Sepulcro Vacío, la figura de María Magdalena frente Cristo, la aparición de Jesús a los Discípulos de Emaús, a Santo Tomás, en el lago Tiberiades.

Los más aplaudidos por el público fueron el trono del San Juan Evangelista, cuyos portapasos estrenaban capuces y capas para celebrar su 25 aniversario de salida con el resucitado. Después, sin lugar a dudas, le siguió la Virgen del Amor Hermoso, que fue venerada por todos con aplausos por todo el recorrido. Incluso, en algunos lugares le lanzaron pétalos de flores que se posaban sobre su palio. La marcha la cerró el piquete del Regimiento de Artillería Antiaérea 73, que entonaron el himno nacional segundos antes de salir.

Personalidades

El hermano mayor del Resucitado,Tomás Martínez Pagán, afrontó ayer su segundo desfile como responsable de la cofradía. A su lado se encontraba el alcalde de la Unión, Francisco Bernabé; el director de la Academia General del Aire de San Javier, Rubén Carlos García; el comisario de Policía Nacional, José María García; el procesionista del año 2008, Benito Martínez Escolar y el pregonero Miguel Ángel Cuevas.

Durante las cuatro horas de desfile se sucedieron el paso de los tronos y los tercios hasta que la Virgen del Amor Hermoso se paró al principio de la calle del Cañón. Es ahí donde sus portapasos protagonizan uno de los momentos más espectaculares de toda la Semana Santa, al subir a paso de legionario toda la calle, desde la calle Mayor hasta la del Aire, sin parar. El esfuerzo se vio recompensado por centenares de jaleos y vítores de las personas que esperaron la subida.

Eran pasadas las tres de la tarde cuando San Juan Evangelista salió a recoger a la Virgen. Tras entrar éste al templo, la Virgen se puso sobre la rampa de Santa María mientras el público llenaba las calles Aire, Medieras y San Miguel donde se reclamó silencio para entonar la salve popular. Los cohetes y la suelta de palomas pusieron fin a la procesión del Resucitado y de la Semana Santa cartagenera.

jueves, 20 de marzo de 2008

CARTAGENA/ La Cofradía California se despide con la procesión del Silencio


El Cristo de la Caña despide a los californios. Los soldados romanos le reconocerán esta tarde como hijo de Dios con su acto de desagravio a las puertas de Santa María, sólo una hora antes de que la procesión de despedida de la Cofradía California, la del Solemne Silencio y Santísimo Cristo de los Mineros, se ponga en marcha desde el interior del templo parroquial de Santa María de Gracia.

La iglesia será cerrada a cal y canto a las 20.30 horas para que cinco minutos después sean leídas desde el púlpito las reglas que rigen el cortejo. Desde ese momento se guardará silencio sepulcral y todos los hermanos que participen en la procesión ocultarán sus rostros bajo capuces y verdugos, como señal de penitencia y recogimiento.

La tradición manda que los batientes de Santa María se abran de par en par con los últimos claros del día para que, al compás que marque un tambor remoto, comiencen a salir los guiones, el tercio del Ósculo, el del Ecce Homo, la capilla musical Francisco Zabala, la mesa de la Cofradía y el trono del Señor. Tercio y trono del Cristo de los Mineros abrirán camino entre el silencio y las oscuridad al tercio y el trono de la Vuelta del Calvario, único que desfila a ruedas esta noche.

Cerrarán la procesión los penitentes y el trono de la Santísima Virgen de la Esperanza, que llevará escolta de la sección de honores de los granaderos californios, con sus mosquetones a la funerala. En esta despedida california no hay música y la luz de vela sustituye a la eléctrica. El cortejo deberá estar recogido a medianoche en Santa María para dar paso al día más grande para los hermanos de la Cofradía Marraja.

CARTAGENA/ La amargura más emotiva

Cuatro procesiones de la Cofradía Marraja recorrerán la próxima madrugada el centro histórico para hacer posible el encuentro de Jesús y la Virgen Dolorosa
20.03.08 -
LA VERDAD
La madrugada más larga del año en Cartagena es marraja. De morado se tiñe el amanecer del Viernes Santo, cuando Jesús camina con su cruz por la calle de la Amargura seguido por su discípulo predilecto y su madre, la Virgen Dolorosa. Los marrajos se encuentran en esta procesión con sus orígenes y los cartageneros, con la esencia de su Semana Santa, ya que la madrugada se presta a vivirla intensamente, a recorrer el corazón del casco antiguo buscando el tipismo.
Una de las estampas preferidas por el público es la salida a las tres de la mañana de Nuestro Padre Jesús Nazareno, desde la lonja del barrio de Santa Lucía. Ver cómo sube el trono del Jesús por la cuesta que lleva su nombre camino del Pinacho estremece al espectador menos sensible. Es allí, bajo los balcones de las casas de los pescadores, donde las notas del Perico Pelao de los judíos marrajos suenan más puras.
Es posible verlo todo
Las procesiones previas al Encuentro están llenas de momentos muy singulares. Los más ágiles logran ver salir al Jesús de Santa Lucía y acercarse a la Universidad a ver cómo las autoridades académicas despiden a Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, que busca la calle San Diego bordeando la Muralla. Aún dará tiempo para acercarse a la calle Saura para ver el paso del Cáliz, la Condena de Jesús, la Primera Caída y el trono de la Verónica.
Los más ansiosos intentan llegar a tiempo a la calle Arco de la Caridad y a la plaza de San Francisco para ver la impresionante estampa de San Juan guiando a la Pequeñica en su noche de desconsuelo. Esta última procesión adelanta en veinte minutos su horario habitual de salida para ampliar su recorrido en 150 metros. En lugar de por la calle San Miguel, esta procesión saldrá de Santa María de Gracia para recorrer la calle del Aire y Jara antes de llegar a Campos para seguir el camino de todos los años.
El Encuentro tendrá lugar a las cinco de la mañana en la plaza de la Merced. En el momento en que coincidan en la esquina del Palacio de Aguirre los tronos del Jesús y la Virgen, la procesión se parará para cantar la Salve cartagenera. Inmediatamente, se pondrá en marcha el cortejo unificado para recorrer las calles del Duque, San Francisco, Campos, San Miguel, Aire, Cañón, Mayor, plaza de San Sebastián, para llegar a Santa María, donde a las 7.30 horas se cantará la Salve.